Las costas andaluzas sufren una invasión biológica sin precedentes por el alga asiática Rugulopterix okamurae. Lo que comenzó como una grave crisis ecológica en la playa de La Caleta está cerca de convertirse en una gran oportunidad agrícola gracias al Colegio Nuestra Señora del Carmen- San Fernando (Cádiz).
El proyecto escolar de investigación hecho por Jimena Muñoz – Cruzado Díaz y Cristina González Cejudo de 4º de ESO y tutorizado por el profesor Félix Hernández Pérez, ha demostrado con éxito que esta planta marina funciona como un potente bio-estimulante natural para el campo.
¿CÓMO SE HIZO? EL EXPERIMENTO PASO A PASO
Para comprobar su eficacia, el equipo recolectó muestras frescas directamente de la orilla gaditana y aplicó el método científico.
- 1. Lavamos las algas con agua dulce para quitarles la arena y la sal, y las dejamos secar al aire
- 2. Cortamos el alga en trozos y la hervimos en agua destilada durante 15 minutos en una proporción de 2:1 (dos tazas de agua por una de alga).
- 3. Colamos la mezcla y dejamos enfriar el extracto líquido a temperatura ambiente. 4. Plantamos 80 semillas de lenteja en 20 tarros de cristal. Regaron la mitad con agua normal (grupo control) y la otra mitad con el extracto de alga (grupo experimental) durante 10 días.
OBJETIVOS DEL PROYECTO
– Dar un uso útil a las toneladas de algas que asfixian nuestras costas. – Crear un abono ecológico libre de químicos.
– Evaluar el impacto del alga en la altura, color y germinación de las plantas.
CONCLUSIONES CONTUNDENTES

Tras pasar los 10 días de pruebas, los resultados a favor del extracto de alga fueron espectaculares:
– El grupo con alga logró una tasa de germinación del 90%, frente al 80% del grupo con agua común.
– Las lentejas tratadas crecieron significativamente más altas y con más cantidad de hojas.
– Las hojas del grupo experimental mostraron un color verde mucho más intenso, señal de una fotosíntesis más eficiente.